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Terapia posicional para la apnea del sueño: almohadas, dispositivos y límites

Terapia sueno almohada posicional apnea lateral
21 min de lectura 4667 palabras

Escrito por la redacción de TopColchón a partir de fuentes públicas citadas al final (consenso publicado en la revista de SEPAR, guías de la AASM y revisiones científicas). Contenido divulgativo: no sustituye la valoración de tu médico ni de tu unidad de sueño.

TopColchon INFOGRAFÍA Terapia posicional para la apnea del sueño Almohadas, dispositivos y cuándo no bastan PUNTOS CLAVE 1 Apnea posicional: IAH en supino ≥ 2 veces el de lado 2 Diagnóstico con polisomnografía o poligrafía 3 Almohadas laterales frente a dispositivos posicionales 4 Evidencia: menos eficaz que la CPAP, más adherencia 5 Cuándo no basta y hace falta CPAP u otra opción 6 Siempre con seguimiento de tu unidad de sueño TopColchon - Actualizado 2026-09-14
Infografía: resumen visual del artículo

Respuesta rápida: la terapia posicional consiste en evitar dormir boca arriba para reducir las apneas en personas cuya apnea obstructiva del sueño (AOS) es posicional, es decir, cuando el índice de apneas-hipopneas (IAH) en decúbito supino es al menos el doble que fuera de esa postura. Solo tiene sentido si un estudio de sueño (polisomnografía o poligrafía respiratoria con registro de la posición) lo confirma. Una almohada lateral te ayuda a dormir de lado con comodidad, pero los sistemas que se han estudiado como tratamiento son la técnica de la pelota de tenis, los cinturones o mochilas y los dispositivos que vibran al detectar que te pones boca arriba. Reduce el IAH menos que la CPAP y, en una apnea moderada o grave con síntomas, no la sustituye salvo que así lo decida tu unidad de sueño.

Aviso sanitario: este artículo es divulgativo. Está elaborado a partir de fuentes públicas que enlazamos al final (el documento internacional de consenso sobre apnea obstructiva del sueño publicado en Archivos de Bronconeumología, la revista de SEPAR; las guías de la American Academy of Sleep Medicine y revisiones científicas). No sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de tu médico o de tu unidad de sueño, y no contiene enlaces de afiliado a dispositivos posicionales.

Qué es la apnea posicional y cómo se define

La apnea obstructiva del sueño es el cierre repetido, parcial o total, de la vía aérea superior mientras duermes. Cada cierre completo que interrumpe el flujo de aire es una apnea; cada cierre parcial que reduce ese flujo y se acompaña de una bajada de oxígeno o de un microdespertar es una hipopnea. El IAH suma unas y otras y las divide entre las horas de sueño: es la cifra que usan los especialistas para hablar de gravedad. Si buscas una visión general de los síntomas, los tipos de apnea y el tratamiento con CPAP, la tienes en nuestra guía de síntomas, tratamiento y uso de la CPAP. Aquí nos centramos en un subgrupo concreto.

En una parte de los pacientes, los eventos no se reparten por igual durante la noche: se concentran cuando están boca arriba y bajan mucho cuando están de lado. A eso se le llama AOS posicional. Conviene aclarar un término que aparece en muchas búsquedas: la «apnea lateral» no existe como diagnóstico. Lo que existe es una apnea que empeora en supino y mejora en posición lateral, y la terapia posicional busca precisamente que pases la noche de lado.

El criterio clásico: en supino, al menos el doble que de lado

La definición más citada procede de un trabajo de Rosalind Cartwright publicado en la revista Sleep en 1984. Estudió a 30 hombres en evaluación por apnea del sueño y observó que su índice de apneas era el doble durmiendo boca arriba que durmiendo de lado. En cinco de ellos, los valores registrados de lado quedaban dentro de la normalidad, lo que le llevó a proponer la postura como posible tratamiento. De ahí sale el criterio que se sigue usando hoy: se habla de AOS posicional cuando el IAH en supino es al menos el doble que el IAH fuera de supino, lo que equivale a una reducción de al menos el 50 % al cambiar de postura.

Clasificaciones más recientes

El criterio de Cartwright tiene un punto débil: no tiene en cuenta cuánto tiempo pasas en cada postura. Si durante el estudio apenas duermes boca arriba, el cálculo del IAH en supino se apoya en muy pocos minutos y puede engañar. Por eso se han propuesto otras definiciones. La revisión de Battaglia y colaboradores, publicada en la revista Life en 2025, recoge las principales:

DefiniciónQué exigeUtilidad y límites
Criterio de Cartwright (1984)IAH en supino al menos 2 veces el IAH fuera de supino (reducción de al menos el 50 %)Es el más sencillo y el más usado; no pondera el tiempo pasado en cada postura
Clasificación APOC (Amsterdam Positional OSA Classification)Tiene en cuenta el tiempo total de sueño en la peor postura (normalmente supino) y en la mejor, además de cuánto baja el IAHAfina la selección de quién puede beneficiarse de verdad de la terapia posicional
AOS posicional exclusiva (e-POSA)Relación IAH supino / no supino mayor de 2:1 y IAH fuera de supino por debajo de 5 eventos por horaIdentifica a quien, de lado, queda por debajo del umbral de apnea; es el grupo en el que la postura puede bastar sola

Según esa misma revisión, la proporción de pacientes con AOS posicional varía muchísimo según la definición que se aplique: entre el 20 % y el 75 % con los criterios amplios, y entre el 5,4 % y el 36 % si se exige la forma exclusiva. Traducido a la práctica: es frecuente que la postura influya en la apnea, pero es bastante menos frecuente que dormir de lado sea suficiente para normalizar la respiración.

Por qué dormir boca arriba empeora la apnea

Boca arriba, la gravedad tira de la base de la lengua y del paladar blando hacia atrás, hacia la faringe. En una persona con una vía aérea estrecha o con tendencia a colapsarse, ese pequeño desplazamiento basta para que el conducto se cierre con más frecuencia. De lado, esos tejidos caen hacia un costado y el paso del aire queda más libre. No hay nada misterioso: es la mecánica de un tubo blando que se comporta distinto según hacia dónde lo empuje la gravedad.

Esto explica también por qué el ronquido suele bajar cuando alguien se gira. Pero ojo con sacar conclusiones de ahí: que tu pareja note menos ronquido cuando duermes de lado no demuestra que las apneas hayan desaparecido. Solo un registro nocturno puede confirmarlo.

Qué perfil suele responder mejor

Cartwright ya observó en 1984 que el efecto de la postura era mayor en los pacientes con menos obesidad, y la revisión de 2025 recoge que las personas con AOS posicional suelen tener un índice de masa corporal más bajo. Con obesidad importante o con apnea grave, la vía aérea tiende a cerrarse en cualquier postura y el margen de mejora al ponerse de lado es menor. La misma revisión advierte de que, en los casos graves, la terapia posicional puede no reducir lo suficiente las desaturaciones de oxígeno. Eso no quiere decir que no pueda formar parte del plan, sino que difícilmente será el plan completo.

La posición de la cabeza también cuenta

Puedes tener el tronco girado y la cabeza mirando al techo, o al revés. Por eso los dispositivos más modernos detectan la posición del cuerpo o de la cabeza mediante un acelerómetro, y la propia AASM describe en su web para pacientes un modelo pequeño que se lleva en la nuca. Por la misma razón, una almohada que te obliga a mantener el cuello torcido para «no volver» boca arriba no es buena idea: cambias un problema respiratorio por uno cervical.

Diagnóstico: sin estudio de sueño no hay terapia posicional

Ni una aplicación que graba ronquidos, ni un reloj inteligente, ni un cuestionario sirven para saber si tu apnea es posicional. La guía de diagnóstico de la American Academy of Sleep Medicine (Kapur y colaboradores, 2017) es clara en que los cuestionarios clínicos no deben usarse solos para diagnosticar la AOS sin una prueba objetiva. Y para hablar de apnea posicional hace falta además que esa prueba registre en qué postura estabas durante cada evento, porque el dato clave es la comparación entre supino y no supino.

Polisomnografía o poligrafía respiratoria

La polisomnografía es la prueba más completa: se hace normalmente en una unidad de sueño y registra, además de la respiración y el oxígeno, la actividad cerebral que permite saber cuándo estás realmente dormido y en qué fase. La poligrafía respiratoria es más sencilla y a menudo se hace en casa: registra el flujo de aire, el esfuerzo respiratorio y la saturación de oxígeno, pero no mide el sueño en sí, así que calcula los eventos sobre el tiempo de registro.

El documento internacional de consenso publicado en Archivos de Bronconeumología en 2022 recomienda la poligrafía respiratoria en pacientes con probabilidad intermedia o alta de apnea y reserva la polisomnografía para las presentaciones más complejas. La guía de la AASM plantea algo parecido: polisomnografía o prueba domiciliaria en pacientes sin complicaciones con sospecha de apnea moderada o grave, y polisomnografía cuando hay enfermedad cardiaca o respiratoria relevante u otras comorbilidades importantes. Qué prueba te corresponde lo decide el especialista, no el tipo de almohada que quieras comprar.

Qué mirar en tu informe

  • IAH total: la cifra global de eventos por hora.
  • IAH en supino y fuera de supino: el desglose por posición es lo que permite decir si la apnea es posicional.
  • Tiempo en cada postura: si pasaste muy poco tiempo boca arriba, el IAH en supino es poco fiable; es justo el fallo que intenta corregir la clasificación APOC.
  • Oxigenación: saturación mínima e índice de desaturaciones. Dos personas con el mismo IAH pueden tener consecuencias muy distintas.
  • Síntomas y otras enfermedades: somnolencia diurna, hipertensión o problemas cardiacos pesan en la decisión del tratamiento tanto como el número.

Si tu informe no desglosa los eventos por posición, pregúntalo en la consulta. Muchas veces el dato está en el registro aunque no aparezca en el resumen que te entregan.

Cómo se clasifica la gravedad

IAH (eventos por hora)Gravedad en adultosQué papel puede tener la postura
Menos de 5Dentro de la normalidadNo hay apnea que tratar con la postura; si tienes síntomas, tu médico buscará otras causas
De 5 a menos de 15LeveEs donde más se plantea la terapia posicional sola, si el componente posicional es claro
De 15 a menos de 30ModeradaPuede valorarse en casos seleccionados o combinada; con síntomas o hipertensión, la CPAP entra en la conversación
30 o másGraveRara vez basta sola; como mucho, complemento de otro tratamiento

La tabla es orientativa. Los especialistas no deciden el tratamiento solo con el IAH: valoran también los síntomas, la oxigenación nocturna y las enfermedades asociadas. Úsala para entender tu informe, no para decidir por tu cuenta.

Almohadas posicionales frente a dispositivos: qué hace cada uno

Bajo la etiqueta «almohada para la apnea» se venden productos que hacen cosas muy distintas. Unos buscan que duermas de lado más cómodo, otros te impiden estar boca arriba y otros cambian el ángulo del tronco. Conviene separarlos antes de gastar dinero.

Almohadas laterales y cojines de cuerpo

Son almohadas con formas pensadas para la postura lateral: en U, de cuerpo entero, con hueco para el hombro o para meter el brazo. Hacen más llevadero dormir de lado y ayudan a mantener el cuello alineado con la columna. Lo que no hacen por sí solas es impedir que te gires boca arriba de madrugada, algo que ocurre sin que te enteres. En la literatura que hemos revisado, los sistemas evaluados como tratamiento de la AOS posicional son la técnica de la pelota de tenis, los cinturones o mochilas y los entrenadores vibratorios, no las almohadas.

Nuestra opinión: una buena almohada lateral es un complemento razonable si ya duermes de lado o tienes que acostumbrarte a hacerlo, pero no la compres como tratamiento de la apnea. Para elegir altura y material, tienes nuestras guías de almohada cervical para dormir de lado y de cómo elegir almohada.

Pelota de tenis, cinturones y mochilas

La técnica clásica consiste en coser un bolsillo en la espalda del pijama y meter un objeto del tamaño de una pelota de tenis, de forma que tumbarse boca arriba resulte incómodo y el cuerpo se gire solo. Las versiones comerciales son cinturones o pequeñas mochilas con un bloque en la espalda; la AASM las describe como dispositivos que se llevan en la cintura o en la espalda para mantenerte de lado. Su ventaja es la sencillez. Sus inconvenientes son la incomodidad, que a algunas personas les empeora el descanso, y el abandono con el paso de los meses, como verás en el apartado de evidencia.

Entrenadores de posición vibratorios

Son dispositivos pequeños con un acelerómetro que detecta la posición del cuerpo o de la cabeza. Cuando te pones boca arriba, vibran, en muchos modelos con intensidad creciente, para que cambies de postura sin llegar a despertarte del todo. Según la AASM, la vibración avisa al cuerpo para que se gire sin despertarte. La revisión de 2025 los considera la evolución de la pelota de tenis y los incluye en varios de los ensayos que analiza. No evitan el problema de fondo de toda terapia posicional: hay que usarlos cada noche y durante mucho tiempo.

Cuñas y cabecero elevado: otra estrategia distinta

Una almohada de cuña o un cabecero elevado no buscan ponerte de lado, sino inclinar el tronco y la cabeza. Es un enfoque diferente, con sus propias ventajas e inconvenientes, que tratamos en la guía sobre apnea del sueño y colchón inclinado. Si además usas CPAP o te preocupa qué colchón encaja con tu tratamiento, lo explicamos en apnea del sueño y elección de colchón.

OpciónCómo actúaRespaldoLimitaciones principales
Almohada lateral o de cuerpoHace más cómoda la postura lateralNo es un tratamiento evaluado de la AOS posicional por sí solaNo impide que te gires boca arriba dormido
Pelota de tenis, cinturón o mochilaHace incómodo el supinoEstudiada en AOS posicional; reduce el IAH a corto plazo (de Vries, 2015)Incomodidad y abandono frecuente a medio plazo
Entrenador vibratorioVibra al detectar supinoIncluido en ensayos recogidos por revisiones recientes (Battaglia, 2025)Adherencia irregular; en apnea grave puede no bastar
Cuña o cabecero elevadoInclina tronco y cabezaEstrategia distinta de la terapia posicionalNo sustituye un tratamiento prescrito
Dispositivo de avance mandibular (DAM)Adelanta la mandíbula para abrir la vía aéreaGuía AASM de 2015 y consenso de 2022Lo adapta un odontólogo formado; exige seguimiento dental y de sueño
CPAPUna presión de aire mantiene abierta la vía aéreaMayor reducción del IAH que la terapia posicional (Cochrane, 2019)Requiere adaptación; la prescribe la unidad de sueño

Qué dice la evidencia científica

La revisión Cochrane de 2019

La revisión sistemática más citada es la de Srijithesh y colaboradores, publicada en la Cochrane Database of Systematic Reviews en 2019. Analizó 8 estudios con 323 participantes con AOS posicional y llegó a tres conclusiones. Primera: la CPAP redujo el IAH más que la terapia posicional, con una diferencia media de 6,4 eventos por hora. Segunda: la terapia posicional tuvo una adherencia significativamente mejor que la CPAP, y frente a un control inactivo mejoró tanto el IAH como la somnolencia. Tercera: no hubo diferencias relevantes en calidad de vida ni en función cognitiva entre ambas opciones.

Los propios autores señalan la gran limitación: todos los estudios eran de corta duración, así que no permiten saber qué ocurre a largo plazo, y la certeza de la evidencia oscilaba entre baja y moderada.

Nuestro resumen de la revisión Cochrane: la CPAP corrige más el IAH, la terapia posicional es claramente mejor que no hacer nada y la gente la usa más, y faltan estudios largos para saber cuánto dura ese beneficio.

El problema de fondo: seguir usándola meses después

Un estudio de de Vries y colaboradores publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine en 2015 ilustra bien la cara y la cruz. Incluyó a 53 pacientes con AOS posicional tratados con un cinturón comercial o con dispositivos caseros basados en la técnica de la pelota de tenis; 40 completaron la poligrafía de control. A las 12 semanas (mediana), el IAH bajó de una mediana de 14,5 a 5,9 eventos por hora, y el tratamiento se consideró un éxito en 27 de esos 40 pacientes. Pero tras una media de 13 meses, el 65 % ya no usaba la terapia posicional, y entre los pacientes con apnea posicional moderada el abandono llegaba al 89 %. Los autores concluyen que hace falta un seguimiento clínico estrecho de la adherencia.

La revisión de Battaglia de 2025 apunta en la misma dirección con los dispositivos vibratorios: en uno de los estudios que recoge, solo el 41,6 % de los pacientes mantenía un uso regular a los seis meses, con mejor adherencia en apnea leve o moderada que en la grave.

La terapia posicional funciona mientras la usas. Si la dejas, tu apnea vuelve a comportarse como antes, y por eso tu médico querrá saber si sigues usándola, no solo si la compraste.

Combinada con otros tratamientos

La AASM recuerda en su web para pacientes que la terapia posicional puede usarse sola o junto a otro tratamiento de la apnea. La revisión de 2025 recoge un ensayo en el que la combinación de un dispositivo de avance mandibular con un entrenador de posición redujo el IAH más que cada uno por separado. Tiene lógica en personas que responden solo en parte a la férula y cuyas apneas residuales se concentran boca arriba. Si esa combinación te conviene es algo que tienen que valorar juntos tu unidad de sueño y el odontólogo que te adapte el dispositivo.

Cuándo la terapia posicional no basta y hace falta CPAP u otra opción

El consenso internacional de 2022 reconoce que la terapia posicional logra una reducción significativa del IAH en algunos casos y la contempla como tratamiento único en pacientes cuyos eventos respiratorios aparecen exclusivamente en supino. Fuera de ese grupo, su papel es de complemento. Para la CPAP, el mismo documento la sitúa sobre todo en pacientes con un IAH de 15 o más que presentan somnolencia diurna excesiva, alteración de la calidad de vida relacionada con el sueño o hipertensión arterial.

La guía de la AASM sobre presión positiva (Patil y colaboradores, 2019) va en la misma línea: recomienda la CPAP en adultos con AOS y somnolencia excesiva, la sugiere cuando hay deterioro de la calidad de vida relacionada con el sueño o hipertensión asociada, y aconseja acompañar el inicio del tratamiento con educación y apoyo para mejorar el cumplimiento. Si ya te han prescrito CPAP y te cuesta adaptarte, no la sustituyas por dormir de lado sin consultarlo; en nuestra guía de síntomas y tratamiento con CPAP encontrarás consejos de adaptación.

Otras dos piezas del tratamiento que conviene conocer. El dispositivo de avance mandibular se indica, según el consenso, cuando no se tolera la CPAP o en apnea leve o moderada con síntomas, y lo debe adaptar un odontólogo con formación específica; la guía de la AASM de 2015 (Ramar y colaboradores) prefiere los dispositivos hechos a medida y regulables frente a los genéricos, y aconseja un estudio de sueño de control y revisiones dentales periódicas. Y la pérdida de peso: el consenso recomienda tratar el sobrepeso o la obesidad en todos los pacientes con AOS, porque es un factor que empeora la apnea en cualquier postura.

Señales de que la postura, por sí sola, probablemente se va a quedar corta:

  • Tu IAH fuera de supino sigue por encima del umbral de apnea.
  • Tu apnea es grave o tus desaturaciones de oxígeno son importantes.
  • Sigues con somnolencia durante el día aunque duermas de lado.
  • Tienes hipertensión, enfermedad cardiaca u otras enfermedades que tu médico relacione con la apnea.
  • El estudio de control con el dispositivo puesto no normaliza la respiración.
  • No toleras el dispositivo o descubres que lo dejas de usar a mitad de noche.

Cómo se plantea paso a paso con tu unidad de sueño

No hay un protocolo único, pero el recorrido razonable, coherente con las guías citadas, suele parecerse a este:

  1. Consulta médica si roncas con pausas que alguien ha visto, te despiertas con sensación de ahogo o tienes somnolencia de día. Tu médico de familia puede orientarte y derivarte.
  2. Estudio de sueño con registro de la posición corporal, polisomnografía o poligrafía según lo que indique el especialista.
  3. Valoración del resultado: si hay componente posicional, si es exclusivo, qué gravedad tiene y cómo encaja con tus síntomas y tus otras enfermedades.
  4. Elección del sistema junto al especialista: terapia posicional sola, combinada o descartada a favor de otro tratamiento.
  5. Periodo de adaptación de varias semanas, anotando si te despiertas, si te duele algo y si lo mantienes toda la noche.
  6. Comprobación con un nuevo registro con el dispositivo puesto. Así se hizo en los estudios citados, y es la única forma de saber si de verdad baja el IAH en tu caso.
  7. Seguimiento de la adherencia a medio plazo y reevaluación si cambias de peso o reaparecen los síntomas.

Cómo dormir de lado sin castigar hombro y cuello

Si nunca has dormido de lado, las primeras noches pueden resultar incómodas. Unas pautas generales de ergonomía ayudan: la almohada debe rellenar el hueco entre el hombro y la cabeza para que el cuello quede en línea con la columna, ni caído ni doblado hacia arriba; un cojín entre las rodillas evita que la pierna de arriba arrastre la cadera y la zona lumbar; y el colchón tiene que dejar que el hombro se hunda un poco sin que la cadera se vaya hacia abajo. Lo desarrollamos en nuestras guías de postura correcta para dormir y de posturas para dormir. Si tienes dolor de hombro o cadera que te impide dormir de lado, díselo al especialista antes de empezar: puede cambiar la opción más adecuada.

Si compartes cama

Muchas veces es la pareja quien detecta los ronquidos y las pausas, y también quien nota primero que te has vuelto a poner boca arriba. Su testimonio es útil para la consulta, pero recuerda lo dicho antes: que el ronquido baje de lado no prueba que la apnea esté controlada. Tampoco sirve como sustituto del estudio de control.

Cuándo consultar sin esperar

  • Te quedas dormido conduciendo, en reuniones o en situaciones en las que deberías estar activo. Si te pasa al volante, no conduzcas hasta haberlo consultado: la normativa de permisos de conducción en España tiene en cuenta la apnea del sueño con somnolencia.
  • Alguien ha visto que dejas de respirar durante el sueño.
  • Te despiertas con sensación de ahogo o con dolor de cabeza frecuente por la mañana.
  • Tienes hipertensión, enfermedad cardiaca o has tenido un ictus y además roncas.

Errores frecuentes con la terapia posicional

  • Autodiagnosticarse por el ronquido. Roncar no equivale a tener apnea, y no roncar de lado no equivale a no tenerla.
  • Comprar una almohada «antiapnea» pensando que es un tratamiento. Mejora la comodidad lateral, pero no está evaluada como terapia de la AOS posicional por sí sola.
  • Dejar la CPAP prescrita porque «de lado ya no ronco». Cualquier cambio de tratamiento tiene que pasar por tu unidad de sueño.
  • No comprobar que funciona. Sin un registro con el dispositivo puesto, no sabes si tu IAH ha bajado.
  • Abandonarla sin decirlo. Es lo más frecuente según los estudios de seguimiento. Si te resulta incómoda, cuéntalo: hay alternativas.
  • Forzar el cuello o el hombro con almohadas o posturas incómodas que acaban provocando dolor.
  • Olvidar el resto de factores. El peso influye en la apnea en cualquier postura, y los médicos suelen aconsejar evitar el alcohol y los sedantes por la noche porque relajan la musculatura de la vía aérea.

Preguntas frecuentes sobre terapia posicional, almohadas y apnea

¿Qué es la terapia posicional para la apnea del sueño?

Es un tratamiento que busca que no duermas boca arriba, mediante dispositivos como cinturones, la técnica de la pelota de tenis o entrenadores que vibran. Está pensada para personas con apnea obstructiva posicional confirmada por un estudio de sueño.

¿Cómo sé si mi apnea es posicional?

Solo con un estudio de sueño que registre la posición. El criterio clásico es que el IAH en supino sea al menos el doble que fuera de supino; clasificaciones más recientes tienen en cuenta además el tiempo que pasas en cada postura.

¿Qué significa «apnea lateral»?

No es un diagnóstico médico. Suele usarse para referirse a la apnea posicional, que empeora boca arriba y mejora de lado. La terapia posicional intenta mantenerte en posición lateral.

¿Sirve una almohada posicional para la apnea?

Una almohada lateral hace más cómodo dormir de lado, pero por sí sola no impide que te gires boca arriba dormido y no es un tratamiento evaluado de la apnea posicional. Puede ser un complemento, nunca un sustituto del tratamiento que te indique tu médico.

¿Funciona la técnica de la pelota de tenis?

En estudios con pacientes seleccionados reduce el IAH a corto plazo, pero muchas personas la abandonan con los meses por incomodidad. Solo tiene sentido si tu apnea es posicional y con un estudio de control que confirme el efecto.

¿La terapia posicional sustituye a la CPAP?

En general, no. La revisión Cochrane de 2019 encontró que la CPAP reduce más el IAH. El consenso de 2022 contempla la terapia posicional como tratamiento único en pacientes con eventos exclusivamente en supino; en el resto, como complemento.

¿Puedo dejar la CPAP si duermo de lado?

No lo hagas por tu cuenta. Aunque ronques menos de lado, las apneas pueden seguir ahí. Si la CPAP te resulta difícil, coméntalo con tu unidad de sueño, que puede ajustar el tratamiento o valorar alternativas.

¿Qué lado es mejor para dormir con apnea?

Las fuentes que hemos consultado se centran en evitar el supino, no en elegir un lado concreto. Lo razonable es dormir del lado que toleres mejor, salvo que tu médico te indique otra cosa por otro problema de salud.

¿Cuánto cuesta una almohada o un dispositivo posicional?

No damos una cifra porque los precios varían mucho según el tipo de producto y no hemos podido verificarlos de forma fiable. Antes de comprar nada, confirma con tu unidad de sueño que tu apnea es posicional y qué sistema te conviene.

¿Se puede combinar con la férula de avance mandibular?

Sí. La AASM indica que la terapia posicional puede usarse sola o junto a otros tratamientos, y hay ensayos en los que la combinación con un dispositivo de avance mandibular redujo el IAH más que cada uno por separado. Lo deciden el especialista y el odontólogo.

¿Hay que repetir el estudio de sueño con el dispositivo?

Es la forma de saber si funciona en tu caso. En los estudios publicados, la eficacia se comprobó con un nuevo registro, y el seguimiento posterior sirve además para detectar si has dejado de usarlo.

Fuentes consultadas

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Revisado el 14 de septiembre de 2026 por la redacción de TopColchón con las fuentes citadas. Este contenido no sustituye la consulta con un profesional sanitario.