Colchón Viscoelástico Drakefor Bio medical 150 x 200 cm
Un colchón viscoelástico para cama de matrimonio de 150 de ancho con largo de 200, no el 190 de toda la vida. Esta página va de eso: de la medida, de a quién le sirve, de qué somier y qué sábanas encajan, y de qué datos técnicos no publica la ficha del proveedor. Ni los inventamos ni los rellenamos con humo.

Respuesta directa: qué es y a quién le sirve esta medida
El Drakefor Bio Medical de 150 x 200 cm es un colchón viscoelástico en medida de matrimonio de 150 de ancho con 200 cm de largo, en lugar del 190 que se lleva vendiendo por defecto en España desde hace décadas. Toda la decisión de compra gira alrededor de esos diez centímetros: te ganan sitio a lo largo si el más alto de la pareja anda por el metro ochenta, y te obligan a comprobar que tu somier, tu canapé y tu bajera son de 150 x 200 y no de 150 x 190. Si tu limitación no es la estatura sino el codazo nocturno, la medida que buscas no es esta, sino una más ancha.
Y una aclaración que hay que hacer antes de seguir: «Bio Medical» es el nombre comercial del modelo. Es la etiqueta con la que Drakefor separa esta gama de sus otras familias. No es una categoría sanitaria, no convierte al colchón en producto sanitario ni en dispositivo médico y no implica que trate, prevenga o alivie ninguna dolencia. Más abajo lo desarrollamos, porque esa palabra genera muchísima confusión en las búsquedas.
Un colchón se elige por tres cosas en este orden: que quepa en el hueco, que encaje con la base y la ropa de cama que tienes o vas a comprar, y que la sensación te sirva. La medida decide las dos primeras.
Vídeo del producto
Vídeo alojado en YouTube y no producido por TopColchón. No es una prueba propia de esta unidad.
150 x 200 frente a 150 x 190 y a 160 x 190: la comparación que de verdad importa
En la tienda conviven varias medidas que suenan parecidas y que se comportan de forma muy distinta en un dormitorio real. La confusión más cara es la de largo, porque el colchón entra igual en la habitación pero no encaja con la base. La segunda más cara es creer que 150 x 200 y 160 x 190 son lo mismo porque «ocupan parecido».
Ocupan casi lo mismo, sí, pero repartido de otra manera. Un 150 x 200 son 3,00 m²; el mismo Drakefor Bio Medical en 160 x 190 son 3,04 m²: cuatro centímetros cuadrados de diferencia en la práctica, es decir, nada. Lo que cambia es la forma. Uno te da largo y el otro te da ancho, y esa elección depende de un problema concreto que tú ya conoces: o te quedas corto de pies, o te tocáis los codos.
| Concepto | 150 × 200 (esta página) | 160 × 190 | 150 × 190 |
|---|---|---|---|
| Superficie | 3,00 m² | 3,04 m² | 2,85 m² |
| Ancho por persona (dos adultos) | 75 cm | 80 cm | 75 cm |
| Largo disponible | 200 cm | 190 cm | 190 cm |
| Estatura que acomoda con holgura (criterio práctico: estatura + 15-20 cm) | Hasta ~1,80-1,85 m | Hasta ~1,70-1,75 m | Hasta ~1,70-1,75 m |
| Base que necesita | Somier o canapé de 150 × 200 | Somier o canapé de 160 × 190 | Somier o canapé de 150 × 190 |
| Bajera ajustable | 150 × 200 | 160 × 190 | 150 × 190 |
| Problema que resuelve | Sacar los pies del colchón | Molestaros al girar | Dormitorio corto de fondo |
| Página en la tienda | Estás en ella | Drakefor Bio Medical 160 × 190 | Colchones de 150 × 190 |
Cuándo el 150 x 200 gana claramente
Cuando alguien de la pareja pasa del metro setenta y cinco. Con 190 cm de colchón, una persona de 1,78 m tiene doce centímetros de margen para repartir entre cabeza y pies; en cuanto duerme con la almohada un poco alta o se estira, los talones quedan en el borde. Con 200 cm ese margen sube a veintidós y el problema desaparece. También gana si duermes boca abajo con los brazos estirados por encima de la cabeza, una postura que come largo aunque no lo parezca.
Y gana si vas a poner un topper encima: no cambia el largo, pero sube la superficie de descanso y en un colchón corto eso acorta todavía más la sensación de espacio.
Cuándo deberías mirar el 160 x 190
Cuando lo que os molesta es el contacto lateral. Cinco centímetros más por persona, de 75 a 80, se notan mucho más de lo que sugiere el número: son cinco centímetros justo donde están el hombro y la cadera. Si vuestro conflicto nocturno es que uno se gira y el otro se despierta, el ancho manda sobre el largo. En ese caso, la página que te interesa es la del Drakefor Bio Medical en 160 x 190 cm, que es el mismo modelo en la otra proporción.
Ojo con la trampa: el 160 x 190 vuelve al largo clásico. Si miras colchones porque sacas los pies, cambiar a 160 x 190 no lo arregla. Y si necesitas ancho y largo a la vez, lo tuyo es subir a 180 x 200.
Un aviso sobre el 150 x 190
Es la medida por defecto del mercado español, y por eso hay tantos canapés y juegos de sábanas de 150 x 190 en circulación. Si vienes de una cama de esas, tu base actual se te queda corta: diez centímetros de colchón volando sobre el aire por los pies acaban en un hundimiento del borde y en una bajera que salta cada dos noches.
«Bio Medical» es un nombre comercial: qué significa y qué no
Esta es la parte que más gente busca y donde más se miente en internet. Vamos por partes.
Lo que es: «Bio Medical» es la denominación con la que Drakefor identifica esta familia de colchones dentro de su catálogo, igual que llama Dalia o Libra a otras. Funciona como nombre de modelo. Sirve para que tú y el vendedor sepáis de qué referencia estáis hablando y para distinguirla del resto de la gama.
Lo que no es: no es una categoría regulada, no acredita ninguna certificación sanitaria y no convierte al colchón en producto sanitario ni en dispositivo médico. Un colchón de venta libre en una tienda online no está sujeto al régimen de los productos sanitarios, y ninguna palabra impresa en la etiqueta cambia eso.
Por eso en esta ficha no vas a leer que este colchón trate, prevenga o alivie dolor de espalda, lumbalgia, hernias discales, protrusiones, escaras, problemas de circulación ni contracturas. No vas a leer que esté recomendado por profesionales sanitarios, porque no tenemos ninguna recomendación profesional que respalde eso. Y no vas a ver certificaciones médicas inventadas, que es lo que hacen muchas páginas cuando encuentran la palabra «medical» en el nombre de un producto.
Si tienes dolor de espalda que no se va, el colchón puede ser parte del problema o no serlo en absoluto. Quien tiene que decírtelo es tu médico de familia o tu fisioterapeuta, después de verte. Ninguna ficha de producto, incluida esta, está en condiciones de hacer ese diagnóstico.
Entonces, ¿qué se le pide a un viscoelástico?
En cualitativo, y sin prometer efectos terapéuticos: un colchón viscoelástico busca repartir el peso sobre una superficie mayor en lugar de concentrarlo en los puntos que sobresalen. El material se deforma bajo la zona cargada y vuelve a su sitio despacio cuando dejas de apoyar. Esa es toda la magia. La consecuencia práctica es que la sensación al tumbarte es de acompañamiento en vez de rebote, y que notas menos la presión puntual en hombro y cadera cuando duermes de lado.
Lo que no hace: corregir posturas, sustituir a un tratamiento o compensar una base en mal estado. Un viscoelástico excelente sobre un somier con láminas partidas se comporta como un colchón malo.
El otro efecto conocido: la temperatura
El viscoelástico responde al calor: bajo tu cuerpo se ablanda y en las zonas frías se mantiene más firme. De ahí salen dos cosas que pillan por sorpresa: en invierno el colchón se nota más duro los primeros minutos, hasta que lo calientas, y si eres persona calurosa notarás más retención de calor que en un colchón de muelles. Es una característica del material, no un defecto de la unidad. Lo que sí depende de ti es la ropa de cama: fibras naturales, protector transpirable en lugar de plástico y ventilar por la mañana. Si el calor es un problema serio, quizá te encaje otra tecnología; para contrastar tienes la guía de colchones viscoelásticos y el listado de mejores colchones.
Qué datos no publica esta ficha (y por qué no los rellenamos)
Cuando buscas «colchón viscoelástico Drakefor Bio Medical 150 x 200» encuentras páginas con densidades exactas, alturas al milímetro y años de vida útil. Casi ninguna de esas cifras sale de una ficha técnica: salen de rellenar huecos con lo que suena razonable. Esta página hacía eso hasta hoy, y se ha retirado.
Datos que no constan en la información que llega del proveedor y que, por tanto, no aparecen en esta página:
- Densidad de la viscoelástica (kg/m³) y densidad del núcleo.
- Altura total del colchón y grosor de cada capa.
- Número y orden de las capas del acolchado.
- Composición de las espumas y del tejido.
- Gramaje de la funda y si es desenfundable o lavable a máquina.
- Grado de firmeza en la escala del fabricante.
- Peso del colchón y rango de peso de usuario recomendado.
- Vida útil estimada y certificaciones de materiales.
Si alguno de esos datos es determinante para tu compra, pídelo por escrito a atención al cliente antes de pagar y guarda la respuesta. Una respuesta por correo te sirve como descripción precontractual; una cifra en un blog, no.
Insistimos porque la densidad y la altura son los dos números que deciden si un viscoelástico aguanta o se hunde, y también los dos que más se fabrican en internet. Una cifra inventada te da una seguridad falsa que se te cae encima a los seis meses, cuando ya no puedes reclamar nada porque ese dato nunca estuvo en la descripción oficial.
Lo que sí sabemos con certeza
- La medida: 150 x 200 cm.
- El tipo: colchón viscoelástico.
- El fabricante: Drakefor. Conviene decirlo porque el dato estructurado de esta página declara «TopColchón» como marca, y eso es un error de plantilla que arrastra toda la tienda: TopColchón es el vendedor, no quien fabrica el colchón.
- La referencia interna: D2000109, y el código de barras 8437014606454, que es el que te sirve para contrastar la referencia con el catálogo del fabricante.
Ese código de barras te sirve para algo práctico: búscalo tal cual y compara lo que dicen otros vendedores de la misma referencia. Si varios publican la misma altura y la misma densidad, el dato tiene respaldo; si cada uno dice una cosa, ninguno lo tiene.
La base: por qué el largo de 200 te puede dejar sin canapé
Este es el error práctico número uno con esta medida, y sale caro porque el canapé cuesta a menudo más que el colchón.
El mercado español estandarizó el 190 de largo hace décadas, así que cuando pides un canapé abatible «de 150» lo que te enseñan por defecto es un 150 x 190. Con este colchón encima sobresalen diez centímetros por los pies: el borde se queda sin apoyo, se dobla con el uso y acaba deformado justo donde más peso recibe.
En la tienda tenemos precisamente ese caso para que lo veas: el canapé abatible de fondo forrado en 150 x 190 es una base excelente, pero no es la base de este colchón. Para el Drakefor Bio Medical de 150 x 200 necesitas una base de 150 x 200. Compruébalo en la etiqueta antes de encargar nada, y si ya tienes canapé en casa, mide el hueco interior con cinta métrica en lugar de fiarte de la memoria.
Qué tipo de base le va bien a un viscoelástico
- Somier de láminas. La opción más sencilla y la que mejor ventila. Importa la separación entre láminas: cuanto más juntas, mejor reparto. Opciones en somieres.
- Canapé abatible. Da almacenaje, que en un dormitorio pequeño vale oro; la contrapartida es la ventilación. Busca uno con tapa perforada o respiraderos, porque el viscoelástico y la humedad se llevan mal: canapés abatibles.
- Base tapizada cerrada sin respiraderos. La peor combinación posible con una espuma viscoelástica. Si es la que tienes, ventila el colchón con más frecuencia.
- Suelo directo. Apaño de unos días, no solución: sin circulación de aire por debajo, la humedad se queda ahí.
El cabecero también cuenta
El grosor del cabecero se suma al largo del colchón cuando calculas el fondo que necesitas. Un cabecero de 150 en madera y polipiel reciclada encaja con tu ancho, pero el fondo total de la cama montada serán los 200 del colchón más lo que ocupe contra la pared.
Ropa de cama para 150 x 200: dónde falla la gente
«De 150» es una etiqueta que solo indica el ancho. Es la fuente de la mitad de las devoluciones de sábanas.
La pieza crítica es la bajera ajustable: va tensada sobre las esquinas y no perdona diez centímetros. Tiene que decir 150 x 200, no «cama de 150» a secas, y declarar además la altura de bolsillo, que es la profundidad de las esquinas elásticas y debe superar el grosor del colchón (más el topper, si lo usas). Una bajera con bolsillo justo se sale en cuanto te mueves, y dormir sobre una sábana arrugada arruina un colchón bueno.
La encimera y la funda nórdica son más tolerantes porque no van ajustadas, pero con 200 cm de largo conviene subir una talla respecto a lo que usarías en una cama de 190 para que sobre embozo por arriba. En el catálogo tienes juegos como las sábanas de algodón egipcio en pack de 4: comprueba la medida concreta del pack antes de pedirlo, porque la referencia de ancho por sí sola no basta.
El protector, antes que el topper
Si solo vas a comprar un accesorio, que sea el protector. Uno transpirable evita que el sudor llegue a las espumas; los de plástico bloquean el líquido pero también el vapor, así que la humedad se queda atrapada. Los de tejido técnico hacen las dos cosas bien.
Y si quieres cambiar la sensación sin cambiar de colchón
Un topper viscoelástico para cama de 150 modifica el tacto de la superficie sin tocar el soporte de debajo. Sirve para suavizar un colchón que te resulta demasiado firme, no para arreglar uno hundido: si el núcleo está vencido, el topper reproduce el hundimiento un piso más arriba. Ten en cuenta también que suma altura, y por tanto que la bajera tendrá que tener más bolsillo.
La almohada merece capítulo aparte y no depende de la medida del colchón, pero sí de la altura: cuanto más se hunde tu hombro en el colchón, menos altura de almohada necesitas para mantener el cuello alineado. Si pasas de un colchón firme a un viscoelástico, es probable que tu almohada de siempre se te quede alta. En almohadas viscoelásticas tienes el rango de alturas para comparar.
¿Cabe una cama de 150 x 200 en tu dormitorio?
Cuenta con cinta métrica, no a ojo. La cama montada mide 150 de ancho y 200 de fondo más el cabecero. Lo que decide si el dormitorio funciona no es que la cama entre, sino cuánto pasillo queda a los lados: hay que poder hacer la cama, abrir la puerta y abrir el armario sin chocar.
| Ancho libre del dormitorio | Pasillo a cada lado | Qué permite en la práctica |
|---|---|---|
| 2,30 m | 40 cm | Se pasa de lado. Hacer la cama por los dos lados es incómodo y un armario con puertas abatibles enfrentado a la cama no abre bien. |
| 2,50 m | 50 cm | Mínimo funcional. Se circula, pero con mesillas estrechas y sin mucho margen para el armario. |
| 2,70 m | 60 cm | Cómodo. Caben mesillas normales y se hace la cama sin acrobacias. |
| 3,00 m | 75 cm | Holgado. Permite mesillas y un armario abatible en uno de los laterales. |
| 3,30 m | 90 cm | Sobra sitio. A esta anchura empieza a tener sentido plantearse subir a 160 o 180 de colchón. |
Si tu dormitorio se queda por debajo de 2,50 m de ancho libre, el problema no es este colchón: es que una cama de 150 se te come la habitación. Y si el que se queda corto es el fondo, la conversación cambia por completo, porque ahí los diez centímetros extra de largo juegan en tu contra: en un dormitorio de fondo justo, un 150 x 190 te da margen que un 150 x 200 no te va a dar. Puedes comparar todas las combinaciones en la guía de colchones por medidas.
Y una medida que se olvida siempre: el colchón llega enrollado y entra en casa sin problema, pero el canapé viaja montado o en piezas grandes. Mide la escalera, el rellano y el ancho de las puertas antes de encargar la base.
Los primeros días: desembalaje y adaptación
Un colchón viscoelástico enrollado necesita tiempo para recuperar su forma. Estos son los pasos que evitan sustos:
- Desembala en la propia habitación. Una vez expandido ya no vuelve a caber por la puerta enrollado, así que llévalo a su sitio antes de cortar el plástico, y córtalo con tijeras: un cúter perfora la funda.
- Déjalo recuperar forma con la habitación ventilada. El tiempo exacto viene en las instrucciones que acompañan al producto; si no vienen, pregunta a atención al cliente en lugar de improvisar.
- El olor inicial es normal en las espumas nuevas y se disipa ventilando. Si te molesta, no duermas encima el primer día.
Después viene la adaptación. Si vienes de un colchón de muelles o de uno muy firme, las primeras noches sobre viscoelástica se sienten raras: notas que te hundes ligeramente y tu musculatura, acostumbrada a otro reparto, tarda en soltarse. No juzgues el colchón la primera semana, ni por cómo se siente al sentarte en el borde, que es la prueba menos representativa que existe. Pero tampoco confundas adaptación con error de compra: si pasadas varias semanas te levantas peor de lo que te acostabas, el colchón no te encaja. Para eso está el plazo de desistimiento, que no depende de que hayas abierto el paquete.
Cuidado y mantenimiento, sin recetas mágicas
Lo que de verdad alarga la vida de un viscoelástico es aburrido y gratis:
- Gíralo de cabeza a pies cada pocos meses. Reparte el desgaste entre las dos zonas de mayor carga. Si tiene una cara específica para dormir, gíralo sin darle la vuelta.
- Ventila antes de hacer la cama. Retira las sábanas y deja el colchón al aire un rato con la ventana abierta.
- Aspira la superficie de vez en cuando con el accesorio de tapicería, y con más frecuencia si hay alergias en casa.
- Manchas: paño apenas húmedo y jabón neutro, sin empapar. Nada de lejía ni disolventes. Y no mojes el interior: una espuma empapada tarda muchísimo en secar y ahí sí aparece moho.
- Vigila la humedad ambiental. En zonas costeras o en dormitorios con condensación, un colchón de espuma sufre más que uno de muelles.
Lo que no vamos a decirte es cada cuántos años hay que cambiarlo: la vida útil depende de la densidad de las espumas, del peso de quien duerme y del estado de la base. La señal fiable no es el calendario, es que aparezca un hundimiento que no se recupera al levantarte.
Un colchón se cambia cuando deja de recuperar la forma, no cuando cumple años. Comprueba la huella al levantarte: si sigue ahí un rato después, el material ha perdido capacidad de recuperación.
Alternativas dentro de la tienda si esta medida no es la tuya
Ninguna medida sirve para todo el mundo. Si después de leer la comparativa ves que el 150 x 200 no es lo que buscas, estas son las salidas naturales dentro del catálogo:
- Necesitas más ancho y te vale el largo clásico: el Drakefor Bio Medical 160 x 190 cm, el mismo modelo con 80 cm por persona.
- Necesitas ancho y largo a la vez: el Drakefor Dalia 180 x 200 cm, otra familia de la misma marca en medida grande. Antes de decidirte, mira el ancho de tu dormitorio en la tabla de arriba: 180 de cama pide bastante más habitación.
- Quieres el largo de 200 con ancho intermedio: el Drakefor Libra 160 x 200 cm.
- Tu base es de 150 x 190 y no vas a cambiarla: mira directamente el listado de colchones de 150 x 190. Sale mucho más barato que renovar canapé y ropa de cama.
- Quieres comparar tecnologías antes de elegir: la guía de colchones viscoelásticos y las guías de descanso están para eso.
Una nota sobre comparar modelos de la misma marca: Bio Medical, Dalia y Libra son familias distintas, pero eso no te dice cuál es más firme ni cuál lleva mejores materiales. Sin ficha técnica publicada, la única diferencia que podemos afirmar es la medida. Quien te ordene esas gamas por calidad sin enseñar datos se lo está inventando.
Precio, descuento y lo que dice la ley
El importe que vale es el que aparece en la ficha y, sobre todo, el que te muestra la pasarela de pago antes de confirmar. Si en algún punto de la navegación ves un importe distinto al del carrito, no completes el pedido: contacta con atención al cliente y que te lo aclaren por escrito.
Sobre el banner rojo de −10 % en todos los productos que corona todas las páginas de la tienda, hay que decir algo con claridad: no lleva fecha de inicio ni de fin. Un descuento que está siempre activo no es una promoción temporal, y por tanto un precio tachado apoyado en él no acredita cuál fue el precio más bajo realmente practicado durante los treinta días anteriores. Esa es la exigencia del art. 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el RDL 24/2021 al transponer la Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Ómnibus.
Traducido a lo práctico: fíate del importe final, no del porcentaje. Y si quieres comparar de verdad, contrasta la misma referencia (D2000109, código de barras 8437014606454) en otros distribuidores antes de comprar. En el listado de colchones baratos tienes el rango en el que se mueve la tienda para situarte.
Disponibilidad
Confirma la disponibilidad real por atención al cliente antes de pagar. El estado de stock de una ficha automatizada puede ir por detrás del inventario del proveedor, y en un producto voluminoso eso se traduce en entregas más lentas de lo previsto.
Garantía, devolución y desistimiento
Esta sección estaba mal en la versión anterior de esta página y se ha corregido. Los datos correctos son estos:
Garantía legal: 3 años
Para las compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022, la garantía legal por falta de conformidad es de tres años desde la entrega, no de dos. Lo estableció el RDL 7/2021, que modificó el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Durante los dos primeros años se presume que la falta de conformidad ya existía en el momento de la entrega, y es el vendedor quien tiene que demostrar lo contrario.
Cualquier garantía comercial adicional que ofrezca el fabricante se suma a la legal. Nunca la sustituye ni puede recortarla. Y quien responde ante ti es el vendedor, no el fabricante: no te pueden mandar a Drakefor a resolver un problema de conformidad.
Desistimiento: 14 días naturales, con derecho a comprobar
En venta a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar el motivo (arts. 102 a 108 del RDL 1/2007). Durante ese plazo puedes comprobar la naturaleza, las características y el funcionamiento del producto, igual que harías en una tienda física: probar un colchón implica, por definición, desprecintarlo y tumbarte encima.
Esto último es importante porque la versión anterior de esta ficha decía dos cosas que son ilegales y que se han retirado:
«Solo si el producto llega sin abrir/usar y en su embalaje original». Falso. El derecho de desistimiento no se pierde por abrir el paquete. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en el asunto C-681/17, resolvió justamente sobre un colchón y confirmó que desprecintarlo no priva al consumidor de devolverlo.«Para productos higiénicos no aplica devolución por motivos sanitarios». Falso tal y como estaba escrito. La excepción del art. 103.e del RDL 1/2007 exige que se cumplan las dos condiciones a la vez: que el bien esté precintado por razones de protección de la salud o de higiene y que haya sido desprecintado después de la entrega. Aplicarla en bloque a cualquier producto «higiénico» es una cláusula abusiva.
El detalle del procedimiento, los plazos de reembolso y quién asume los gastos de devolución están en la página de devoluciones de la tienda. Léela antes de comprar, no después.
Transparencia: qué no hay detrás de esta ficha
Para que sepas exactamente qué estás leyendo:
- No hay prueba propia. Nadie de TopColchón ha dormido sobre esta unidad ni ha hecho ensayos de laboratorio. Cualquier página que te cuente lo contrario sobre un producto de dropshipping te está vendiendo una historia.
- No hay reseñas verificadas. Esta ficha mostraba hasta hoy una nota de 4,67 sobre 5 presentada como «nuestra nota». No estaba respaldada por ninguna valoración real y se ha retirado, igual que se ha retirado del contenido la afirmación de que verificamos producto y servicio posventa antes de publicar.
- No hay testimonios. La versión anterior de esta página incluía anécdotas con familiares y vecinos, un fisioterapeuta amigo y una madre de setenta y dos años. Nada de eso existía. Se ha eliminado por completo.
- No hay especificaciones técnicas. Como explicamos arriba, la ficha del proveedor no las trae y aquí no se inventan.
- Sí hay interés comercial. Esta es una página de una tienda que vende este colchón. Lo decimos claro para que ponderes lo que lees.
Lo que sí puedes usar de esta página con confianza: los cálculos de superficie y de espacio (son aritmética sobre medidas nominales), la compatibilidad de bases y ropa de cama (se deduce de la medida) y el marco legal, que está referenciado norma por norma para que lo compruebes.
Si tu problema es el largo y tu base es —o va a ser— de 150 x 200, el Drakefor Bio Medical en 150 x 200 cm es la medida que encaja. Si lo que te falta es ancho, vete al mismo modelo en 160 x 190 antes de comprar. Comprueba la medida del somier y la de la bajera, y decide con el importe que veas en la pasarela.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre 150 x 200 y 150 x 190?
Solo el largo: 10 cm más. La superficie pasa de 2,85 m² a 3,00 m² y el ancho por persona sigue siendo el mismo, 75 cm. Los 10 cm extra sirven a quien mide alrededor de 1,80 m o más, o a quien duerme con los pies fuera del embozo. A cambio, necesitas base y ropa de cama de 150 x 200: las de 150 x 190 se quedan cortas.
¿Es mejor el 150 x 200 o el mismo Drakefor Bio Medical en 160 x 190?
No hay uno mejor: son dos formas distintas de repartir casi la misma superficie (3,00 m² frente a 3,04 m²). El 150 x 200 da largo y el 160 x 190 da ancho: 80 cm por persona en lugar de 75. Elige por la limitación real: si el problema es la estatura, 150 x 200; si el problema es que os molestáis al girar, 160 x 190; si el hueco del dormitorio manda, la que quepa.
¿«Bio Medical» quiere decir que es un colchón sanitario?
No. «Bio Medical» es el nombre comercial con el que Drakefor identifica este modelo dentro de su gama. No es una categoría sanitaria, no significa que sea un producto sanitario ni un dispositivo médico, y no implica que trate, prevenga ni alivie ninguna dolencia. Si tienes dolor de espalda persistente, quien tiene que orientarte es tu médico o tu fisioterapeuta, no una ficha de producto.
¿Qué densidad, altura y composición tiene este colchón?
La ficha que llega del proveedor no publica densidad en kg/m³, altura total, número de capas, gramaje de la funda ni composición detallada. Aquí no se inventan: si esos datos deciden tu compra, pídelos por escrito al servicio de atención al cliente antes de pagar y guarda la respuesta.
¿Qué base necesito para un colchón de 150 x 200?
Una base de 150 x 200: somier de láminas, canapé o base tapizada con esa medida exacta. El error más frecuente es comprar un canapé de 150 x 190, que es la medida más habitual en tienda: el colchón sobresaldría 10 cm por los pies. Comprueba la medida del somier antes de encargar el colchón, no después.
¿Sirven las sábanas «de 150» que ya tengo?
Depende. «De 150» solo indica el ancho. La bajera ajustable tiene que decir 150 x 200 y, además, declarar una altura de bolsillo que cubra el grosor del colchón más el topper si lo usas. Una bajera de 150 x 190 tira de las esquinas y se suelta por la noche. La encimera y el nórdico admiten más margen porque no van ajustados.
¿Cuál es la garantía legal de este colchón?
Tres años desde la entrega para las faltas de conformidad, según el RDL 7/2021, que modificó el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios para las compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022. Cualquier garantía comercial que ofrezca el fabricante se suma a esa garantía legal, nunca la sustituye ni la recorta.
¿Puedo devolver el colchón si lo he desprecintado?
Sí. Tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar el motivo (arts. 102 a 108 del RDL 1/2007) y durante ese plazo puedes comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el asunto C-681/17 confirmó expresamente que un colchón desprecintado se puede devolver. Es ilegal condicionar la devolución a que llegue «sin abrir y en su embalaje original». Consulta el procedimiento en devoluciones.
¿Cabe una cama de 150 x 200 en mi dormitorio?
Con la cama centrada, un dormitorio de 3,00 m de ancho libre deja 75 cm a cada lado; uno de 2,70 m deja 60 cm; uno de 2,50 m deja 50 cm, que ya complica hacer la cama por los dos lados. A lo largo hay que sumar al colchón el grosor del cabecero y dejar sitio para abrir la puerta y el armario.
¿Cuánto tarda el envío?
El plazo estimado que maneja la tienda es de 24 a 72 horas en península y de 3 a 5 días laborables en Baleares y Canarias. Es una estimación del transportista, no un compromiso contractual: el plazo firme es el que aparezca en la confirmación del pedido. Un colchón de 150 x 200 viaja enrollado y comprimido, así que reserva un rato para desembalarlo y dejarlo recuperar forma.
¿Este colchón tiene valoraciones de clientes?
No. Esta ficha no recoge reseñas verificadas ni pruebas propias sobre esta unidad, y hasta hoy mostraba una nota de 4,67 sobre 5 que no estaba respaldada por ninguna valoración real. Se ha retirado. Cuando haya valoraciones de compradores con pedido confirmado se publicarán con su recuento.
¿El descuento del banner es un descuento real sobre el precio anterior?
El banner de −10 % que aparece en todas las páginas de la tienda no lleva fechas de inicio ni de fin. Un descuento permanente no acredita cuál fue el precio más bajo practicado en los 30 días anteriores, que es lo que exige el art. 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista en la redacción que le dio el RDL 24/2021. Fíate del importe que veas en la pasarela de pago, no del porcentaje del banner.